¿Por qué un olor te hace navegar?
Ayer toqué aquel violín que soñaba con ser algo más.
No pudo, porque lo deje abandonado en su caja, ayer salió, lo olí y recodé aquellos momentos.
Tan pequeño, tan solo... 19 años escondido. Le he intentado dar una oportunidad y que vuelva a sonar como debería. Volver a ser útil. Aunque pequeño.
Para poder hacerlo he tenido que cambiar mi mente, pensar diferente, cambiar de clave. La viola se apodera de mí, debe dejar espacio para el violín, aunque sea por un instante. Nuevas cuerdas, nuevas, notas. Piensa. Escucha. Siente.
Toca
No suena bien, pero suena. No está bien, pero está. Se siente, quiere salir. Quiere ser violín.
He cambiado mi mente un segundo por ti. Para que puedas ser tú.
Vuelves a tu caja.
No te olvido, tu olor siempre está conmigo.
Tus recuerdos, aquel momento de mi vida. Siempre ahí presente.
Espero no tardar tanto en volverte a ver. Perdona. Los siento.
No voy a tardar tanto, te lo prometo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario