18 nov 2017

Es cuestión de perspectiva

Cómo te tomes las cosas, es cuestión de perspectiva.

Cuando uno se queda solo, literalmente solo, sin nadie alrededor.
Puedes verlo de dos formas.
Como algo solitario, un abandono, algo deprimente, oscuro, frío...
O como un momento de meditación, relajación y conexión con uno mismo.

Cuando nos llegan malas noticias, podemos verlo cómo lo peor que nos podría haber pasado o como un bache del que aprender y ser más fuerte.

A veces, vemos las cosas tan mal que pensamos en abandonar, rendirnos, pasar página, darle una patada espartana al tema y hacer como si nunca hubiera pasado, pero hay que pararse a pensar si realmente la cosa va tan mal, si es necesario o simplemente hay que respirar, coger aire, energía y seguir adelante. Cuesta y mucho, pero hay que hacerlo o meternos todo el día bajo el edredón y no hablar a nadie.


Todo es cuestión de perspectiva.

De cómo quieras enfrentarte a las cosas.

Depende de cómo te encuentres emocionalmente, lo cansado que estés físicamente o de otros factores para que tiremos hacia un lado u otro. Pero no se nos puede olvidar, que aunque hayamos elegido la opción deprimente hay que buscar el otro lado para seguir adelante.

Creo que todo el mundo se enfrenta a las cosas pasando como tres fases, primero puedes hacer como si no te afectase el problema, hacerte la dura. Luego por un motivo o por otro caes, cuánto más tiempo hayas esta haciendo como si nada, más grande será la caída, y entras en ese estado depresivo... del que hay que salir, y salir como mucha energía y ganas de comerte el mundo. Buscando las distintas caras de la moneda, viendo las otras posibilidades.


Todo tiene formas diferentes de verlo, distintas perspectivas, ¿por qué no las buscamos?

Y hablando del tema, os dejo algunas fotos que he sacado, pensando en buscar distintas perspectiva de las cosas.

DISTINTAS PERSPECTIVAS

DE

MI VIOLA




No hay comentarios:

Publicar un comentario